Si estás por redactar tu página web, te vienen de perlas estas 10 claves para redactar una web inolvidable y vendedora, que comunique tu mensaje con efectividad.

La redacción de textos para una web debe incluir dos elementos fundamentales: el enfoque de marketing y hacer sentir bien a tu usuario. Es como cuando invitas a los amigos a casa: preparas la mesa, pero procuras servir aquello que les gusta más. Como los conoces bien, los quieres complacer.

Pues lo mismo pasa con tu web y tus clientes potenciales. La debes redactar para que sonrían al leerla y se queden contigo, convencidos de tu oferta.

Los textos de tu web no son un artículo de prensa, ni un cuento, ni un mensaje de texto. Son un contenido estratégico que debe atraer y vender. Por lo tanto, escribe para inspirar de manera positiva y usa un lenguaje comercial breve y directo para convencer y conseguir que hagan contacto y repitan la visita.

10 claves para redactar una web inolvidable y vendedora

Claves para redactar una web inolvidable y vendedora

Para cautivar al cliente ideal que esperas captar con tu web debes hablarle como a un amigo: con franqueza y cariño a partes iguales. Nada de andarte por las ramas, con palabras ambiguas.

A la hora de redactar tus contenidos web, sobre todo las páginas de Inicio, Quiénes Somos y Servicios, procura incluir estos mensajes clave:

-Promete cumplir el deseo más profundo de tu cliente: crecer, mejorar, sanar, viajar más, superarse, destacarse, aprender… Pero hazlo sobre la base de tu experiencia o calidad humana/de producto, sin alardear. Aporta datos.

-Detalla los beneficios concretos que el cliente obtiene con tu producto o servicio, uno por uno. ¿Qué gana con elegirte?

-Di lo que tú tienes que le falta a tu competencia y agrega tu toque personal. Testimonios o pruebas de la solidez de tu trabajo deben estar en la web.

-Explícale cómo le cambiaría la vida si te compra o contrata. Y díselo frontalmente, con palabras claras, sin adornos. Paséalo por un antes y un después de ti.

-Hazle preguntas provocadoras. Emociónalo, despiértalo y sacúdelo usando siempre el mejor tono: debe ser entusiasta pero también razonable para generar confianza. Necesitas que el usuario crea en tu producto o servicio.

-Despierta su curiosidad adoptando una postura contraria y píntale el escenario de lo que sucedería si te ignora o pasa de ti.

Recuérdale lo que es importante para él:  ¡valores concretos! como la felicidad, el tiempo libre, la calidad de vida, el crecimiento personal o profesional, la salud, las experiencias, el ahorro… lleva la conversación al terreno de lo positivo.

-Soluciónale el problema que le atormenta, que no puede quitarse de encima. Tu producto o servicio tiene que enfocarse en resolver, aclarar, zanjar:  te ayudo a… / te acompaño a… / te descuento tanto… / Estoy aquí para… 

Ve al grano. Tienes apenas segundos para convencer. Utiliza palabras sólidas en altas, verbos de acción, frases breves, oraciones directas (no más de tres líneas) y listas para enumerar. Nada de “párrafos ladrillo”.

Tómalo de la mano y guíalo por el texto. Esto significa que uses el paso a paso, las listas, el 1,2,3, los títulos y recuadros breves, los esquemas, las infografías, el diseño y las imágenes para complementar las palabras y que comprenda los mensajes.

Tu web es un espacio para presentarte, pero no te quedes en la mera exposición de lo que haces.

También es el espacio donde tu cliente encontrará los recursos para que algo en su vida mejore, cambie o evolucione. Allí debes poner tus fichas: en todo lo bueno que tu cliente se llevará si se queda contigo.

Redacta tu web para hacer sentir a tu cliente como en casa, porque ¿quién olvida a un buen anfitrión?