Si tu meta es redactar textos web efectivos tienes que ponerle a esa tarea la misma energía que motiva a un corredor de maratones antes de la salida: va decidido a terminar, le emociona pensar en el recorrido y sabe que ese susto inicial en el estómago desaparecerá en cuanto empiece a correr.  En definitiva: está entregado al momento y por eso, llegue en la posición que llegue, habrá ganado. ¿Sabes cómo llenarte de pasión para redactar tus textos? ¡Es cuestión de actitud!

Photo Credit: jacsonquerubin via Compfight cc

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La actitud no son sentimientos ni ilusiones. Es algo que va más allá.

Es un estado de ánimo que te impulsa a actuar de determinada forma. Es un pensamiento que te conduce a querer conseguir un resultado. Es lo que te dice: siéntate, escribe y entrega.

Para escribir un buen contenido web, dirigido a vender productos o servicios, posicionar un mensaje o comunicar una idea específica, necesitas una buena dosis de actitud porque hay una hoja en blanco que superar y una meta que alcanzar. Para llenarla -porque la tenemos que llenar- hay que mirar el camino como una oportunidad y estar convencidos de que vamos a pasar un buen rato. Es la única forma de conseguir un texto coherente, que guste a tu lector y sobre todo, que cumpla los objetivos de marketing que quieres alcanzar.

Encuentro que hay tres actitudes que nos pueden ayudar a redactar.

¿Listos? La meta es el texto. ¡Salimos!

 

Compromiso. Entérate antes de escribir.

Una actitud comprometida frente a un texto obliga a documentarse sobre el tema, organizar las notas y dominar los aspectos más relevantes del proyecto. Si sabes de lo que vas a escribir, la ruta será más cómoda. Hace poco me comentaron: tengo que escribir sobre agricultura ecológica en zonas áridas porque el sector se está moviendo hacia allá y aunque lo intento, no logro sacar una información al respecto. Aunque esta persona se desenvuelve en el área de los cultivos, la presión por producir contenido nuevo le había creado un nudo mental y por más que leía sobre el asunto, la escritura no fluía. Lo que funciona es la actitud de aprender con serenidad, relacionando conceptos y buscando ventajas y diferencias respecto al tema base. No pretender ser experto, sino aproximarse al asunto con preguntas y respuestas, ordenar los apuntes por fechas o relevancia y en especial, consultar fuentes serias. Inspirarse en quienes saben aporta confianza al discurso.

 

Acción. Para de posponer.

Sacúdete los nervios, fija un horario para empezar y haz un esquema en letras grandes delante de la mesa. Es decir: siéntate y escribe. La actitud activa es un motor que enciende la mente y ¡los dedos! Cuando nos ponemos en modo on nos obligamos a ignorar, deliberadamente, todos los factores que nos predisponen a las excusas. La acción remite al cuerpo: se trata de moverte hacia la mesa y empezar a teclear con disposición. Mira a tu alrededor para inspirarte y ponte en marcha sin dudarlo. Oblígate a ser disciplinado por lo menos media hora (tiempo suficiente para iniciar un buen post) y verás cómo las ideas empezarán a coger forma y a fluir de forma constante, una tras otra. Activarse es lo que permite construir un primer borrador (al que luego daremos forma) y avanzar en el desarrollo del texto. Esta actitud se logra a base de voluntad: ¡el momento es ya!

 

Optimismo. Busca el placer en la escritura.

Al escribir, acompáñate de buena música (o de un buen silencio), prepárate un aperitivo, aprovisiónate de tu goma de mascar u ordena la mesa como acostumbras (si es que tienes un ritual para empezar a trabajar). La idea es conectarse con el disfrute, rodearse de cosas agradables y afirmar en la mente las ventajas de avanzar con el texto. Una actitud optimista permite ver las consecuencias positivas de la acción: nuevos contenidos para renovar el proyecto, más información que ofrecer a los seguidores, contar una historia que encantará a alguien, ser el primero el ofrecer un dato de interés, más ventas gracias a una descripción de producto entusiasta. La alegría le quita peso a cualquier carga.

 

A la hora de escribir contenidos para tu proyecto hay que entregarse de corazón al momento y sostener la idea de construir con palabras, una tras otra, hasta tener levantado el texto, la obra.

Porque pisada a pisada hace el corredor su carrera.

 

¿Qué opinas de la idea de tener una buena actitud a la hora de escribir?